Para la mayoría de los negocios pequeños, la mejor respuesta es usar los dos, cada uno con una función clara. Apps como Rappi, PedidosYa, Uber Eats o DiDi Food ponen tu menú frente a mucha gente, pero se quedan con una comisión de cada pedido y el cliente sigue siendo suyo. El delivery propio protege tu margen y tu lista de clientes, pero tú tienes que conseguir los pedidos.
Qué te dan las apps y qué te cobran
Ventajas: una audiencia enorme que ya quiere pedir, descubrimiento por parte de clientes nuevos, sistema de pedidos y pagos resuelto y, en los planes con logística, repartidores bajo demanda. Si estás empezando, es volumen inmediato.
Desventajas: comisiones por pedido que varían según el plan y el servicio (por ejemplo, con o sin los repartidores de la app), costos de pago, mensualidades en algunos casos, guerras de promociones que aprietan los precios y, sobre todo, un punto estratégico: el cliente es de la app, no tuyo. Muchas veces no recibes sus datos de contacto y la competencia está a un toque de distancia en la misma pantalla. Revisa la tabla vigente de cada app en tu país y no des por hecho ningún porcentaje que leas en un artículo, incluido este.
El delivery propio en la práctica
Ventajas: sin comisión, tu margen se queda contigo; relación directa (el cliente es TUYO, así que puedes avisarle de novedades y lograr que repita); y libertad para fijar precios y promociones.
Desventajas: tienes que generar la demanda con promoción constante, atender los pedidos (mensajes y llamadas) y resolver la entrega (repartidor fijo, por viaje o que el cliente recoja). La estructura mínima es simple y gratuita: WhatsApp Business con catálogo y respuestas rápidas, un menú digital con código QR y presencia local en Google Maps y en Instagram.
La cuenta real: ganancia por canal
Toma un producto o un pedido típico y calcula la ganancia neta en cada canal:
- En la app: precio − costo del producto − empaque − comisión de la app − costo de pago (si se cobra aparte) − envío o promociones que tú subsidias − impuestos;
- En tu canal: precio − costo − empaque − comisión de pago (mira la guía de lector de tarjetas o link de pago) − costo de entrega − impuestos.
Este es un ejemplo hipotético, en una moneda cualquiera. Todos los números son inventados para ilustrar y no son las tarifas de ninguna app ni proveedor. Cámbialos por los tuyos.
| Concepto | Pedido por una app | Canal propio, con entrega propia | Canal propio, el cliente recoge |
|---|---|---|---|
| Precio del pedido | 100.00 | 100.00 | 100.00 |
| Producto y empaque | −35.00 | −35.00 | −35.00 |
| Comisión de la app (hipotética, 20%) | −20.00 | 0.00 | 0.00 |
| Costo de cobrar el pago (hipotético, 3%) | 0.00 | −3.00 | −3.00 |
| Costo de entrega | 0.00 | −12.00 | 0.00 |
| Lo que queda, antes de impuestos | 45.00 | 50.00 | 62.00 |
En este ejemplo se supone que la comisión de la app cubre el cobro del pago y a sus repartidores. Revisa tu plan, porque algunos lo cobran por separado. Muchos dueños descubren que el mismo pedido deja más dinero en su canal propio, pero cuánto más depende de tu costo de entrega: aquí, el pedido que el cliente recoge es el que más deja. Dos conclusiones prácticas:
- En las apps, el precio tiene que absorber la comisión. Muchos negocios publican precios algo más altos en las apps que en su canal propio, pero lee tu contrato, porque algunas plataformas tienen reglas sobre los precios del menú;
- Cada cliente que pasas de la app a tu canal sube tu margen en todos sus pedidos siguientes.
La estrategia híbrida: lo mejor de los dos
- Apps como vitrina para captar clientes: un menú corto con tus productos estrella, precios que absorban la comisión y muy buenas calificaciones;
- Tu canal como casa de la recompra: menú completo, combos exclusivos, atención personal y una ventaja real por pedir directo (mejor precio, un extra o un programa de lealtad);
- Cada canal con su propia línea en tus cuentas: registra pedidos, ventas y margen por canal en una hoja de cálculo simple.
Cómo llevar clientes a tu canal, dentro de las reglas
Las apps suelen prohibir que desvíes a los clientes fuera de la plataforma: un volante en la bolsa que diga "pide directo" puede traerte una sanción, así que lee los términos de la app que usas. El camino es construir una presencia que el cliente encuentre por sí mismo:
- Empaque con tu marca y tus redes sociales bien visibles: el cliente satisfecho te busca en Instagram;
- Perfiles de Instagram y Google bien cuidados, con el mensaje a un toque y una ventaja clara por pedir directo, anunciada en TUS canales;
- Una experiencia memorable: cuidado, puntualidad y un agradecimiento personal hacen que te guarden en sus contactos;
- Un programa de lealtad en tu canal ("el pedido número 10 lleva postre de regalo"), que premia la recompra donde tu margen es mejor.
La operación de entrega
- Al empezar: pedidos que el cliente recoge y entrega propia en un radio corto (tú o un repartidor fijo en las horas pico);
- Al crecer: repartidores por viaje, con servicios de mensajería o cooperativas locales, para pagar solo cuando hay pedido. Antes de poner a alguien en la calle, revisa los seguros y las reglas de tu país para repartidores;
- Costo de envío por zona (un mapa de barrios con precios) y pedido mínimo, para no entregar a pérdida;
- Un tiempo de entrega realista avisado al hacer el pedido. Un retraso avisado es buena gestión; un retraso en silencio es un cliente perdido.
En resumen: aprovecha el alcance de las apps sin depender de ellas y trata cada pedido como la oportunidad de ganar un cliente directo. El margen se construye pedido a pedido, en el canal correcto.
Las comisiones, los costos y las reglas varían según la app, el plan y el país, y cambian con frecuencia. Confirma las condiciones vigentes en las páginas oficiales de cada app antes de decidir. Contenido informativo, sin recomendación de marcas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cobran las apps de delivery?
Las comisiones varían según la app, el plan y si usas o no a los repartidores de la app, y pueden llevarse una parte importante de cada pedido. Consulta la tabla vigente en tu país e inclúyela completa en tus precios.
¿Vale la pena salir de las apps de delivery?
Pocas veces de golpe, porque las apps traen clientes nuevos. Lo que suele funcionar mejor es una estrategia híbrida: la app como vitrina para captar clientes y tu canal propio para los clientes que repiten.
¿Cómo armar un delivery propio sencillo?
Empieza con WhatsApp Business y su catálogo, promoción local en Google Maps e Instagram, y un repartidor propio o por viaje. Con más volumen, suma un menú digital con pedidos en línea.



